
es la sobreviviente
de un mal matrimonio que habla con sagacidad, sin disparates y al
grano. Después de ocho años de nada más que dicha hogareña, Grace
decide que tiene dos opciones: permanecer casada, o trabajar como
un perro por un
sueldo miserable y encontrar la forma de criar a sus tres niños.

Deseosa de mejorar su suerte en la vida, Grace está decidida a alcanzar
la mejor vida posible para ella y su familia disfrutando al mismo
tiempo.